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A tres meses del inicio de la recuperación

  • Foto del escritor: Redacción Contraste
    Redacción Contraste
  • 3 abr 2019
  • 2 Min. de lectura

Foto: Diario Satélite


Escribe: Johan Meregildo


Es necesario tener en cuenta que Daniel Marcelo prometió lo que todo político promete en temporada de elecciones: calles limpias, mayor seguridad y orden; esto no quiere decir que sea malo o innecesario, sino que eso suele ser el gancho más común usado por los políticos para jalar votos.


Las deudas dejadas en el anterior gobierno aún le pesan a Marcelo, quien a pesar de no subsanar del todo estos problemas, se ha visto eficiente al momento de ejecutar sus primeros mandatos como alcalde electo de Trujillo.


En primer lugar, el desalojo de ambulantes de la avenida España fue una de las primeras acciones que tomó. Sin embargo, dentro de las promesas se dijo que se “construiría una galería y se trabajaría de la mano con los ambulantes”, pese a esto, aún ni siquiera se sabe dónde estará ubicada dicha galería, ni cuánto espacio ocupará, lo único que pasó fue el traslado del comercio ambulatorio a calles aledañas. Asimismo, es necesario preguntarse ¿cuánto presupuesto demanda mantener cuidada la avenida las 24 horas del día?, ya que, si no fuera así, los ambulantes tomarían de vuelta sus anteriores espacios.


Otra promesa fue la de recuperar 500 mil metros de pistas, lo que hasta ahora no se evidencia por ningún lado, a pesar de que las principales avenidas y calles son las más afectadas. Quizá el burgomaestre deba darse una vuelta en auto por la ciudad y experimentarlo por sí mismo. Por otro lado, en lo que concierne a transporte, ya dio un ultimátum para que los conductores desalojen el terminal de Santa Cruz y se pasen al Terrapuerto, todo esto con la intención de recuperar el orden entre los transportistas.


Sólo queda esperar que el actual alcalde ejerza su función con transparencia, a pesar de que ya carga consigo unas cuantas denuncias de su anterior gobierno en La Esperanza por sobrevaloración de costos y agravio al estado, las cuales datan del 2014 y que hasta el día de hoy siguen en proceso. En caso se demuestre que es culpable, al alcalde le esperaría una pena de nada más y nada menos que 9 años de pena privativa de la libertad.

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